Ahí el Ágora: El orden no se subvierte
El respeto por las costumbres, las festividades y fechas importantes de celebraciones ha sufrido criminales atentados morales que han secado raíces propias del gentilicio
Opinión.- La descomposición que se observa, no es de peso menor, sino por el contrario vivimos en una sociedad en donde han menguado y se han debilitado algunas bases morales que, en otrora fue fuerte y ejemplar. Muchos son los factores que han hecho estragos en las poblaciones en términos generales.
Pudimos notar por distintos medios cómo se ha venido degradando o marchitando las sanas costumbres en nuestro país, cómo se han perdido hasta las ingenuas formas de divertirse en las ciudades, ni hablar de los pueblos en donde las convivencias amigables, respetuosas y folklóricas se va extraviando.
El respeto por las costumbres, las festividades y fechas importantes de celebraciones ha sufrido criminales atentados morales que han secado raíces propias del gentilicio. Pero siempre hay un importantísimo remanente que siente una reprensión en su corazón, como un aviso a que debe mantener la sencillez y pudor en sus corazones, existen personas que verdaderamente entienden que el orden viene de Dios.
En la vida siempre existirán parámetros que hay que respetar, que no se pueden violentar ni omitir, que hay lineamientos y enseñanzas para que la vida no se desborde en un desorden ni tampoco en el caos. Por ejemplo, pueblos que se abrazan con una toponimia natural y pura, entonces mal estaría pensar en dañar una población solo porque se viene de una ciudad o metrópolis, mal se estaría actuando en querer imponer un valor anti-moral en un pueblo en donde su proceder siempre ha sido según sus normas sanas.
Dios es un Dios que implementa y enseña sobre el orden y disciplina. Esto indica, que para alcanzar metas y lograr algunas conquistas en la vida debemos actuar con orden, sin violentar nada. En la palabra santa, en el libro de Tito, en su capítulo 3:1, hay unas instrucciones que se debe cumplir, y tiene que ver con la sujeción y respeto a las autoridades, obediencia y estar dispuesto a toda buena obra.
Las autoridades van desde quienes establecen las normas y leyes en un país, hasta las autoridades existentes en una familia, en un pueblo o comunidad. No se puede desvirtuar lo establecido y que denote orden. Porque no hay autoridad, sino que las que hay son establecidas por Dios Romanos 13:1.
Una autoridad es permitida en un hogar dentro del seno de una familia es porque Dios, a través de ella dirige y acondiciona las bases para que el orden de ella sea primordial y así la familia pueda convivir, pero hay dentro una autoridad. Así es en el país y en las ciudades, no se puede subvertir un orden por un simple capricho, dañando así y desobedeciendo lo que Dios estableció en la tierra. Hay normas inquebarantables, hay autoridad que desde el corazón de Dios viene con diseño.
Para que una sociedad completa pueda tener prosperidad en todo su esplendor es necesario que lo que Dios determina se debe considerar para respetar y no violentar porque -de lo contrario- se estaría dañando y trastornando un plan, un proyecto que sería para beneficiar a las familias. No podemos llegar a un lado para imponer una actitud o una conducta que nada tiene que ver con la visión natural de cierto pueblo. Solo Dios puede, por medio de nuestro Señor Jesús, establecer su plan y su visión, sencillamente porque el único soberano e inmortal es Él, 1 de Timoteo 6:15-16.
Sí se puede amigo lector (a), es por aquí la plaza pública comunicacional!
Otrosí o nota: Es inconcebible que se quiera imponer culturas nada apegadas al orden y disciplina; no es correcto subvertir un orden o sana costumbre en los pueblos, mostrando el desdén por la decencia y disciplina, no fue bien visto la anarquía vivida y sufrida por los habitantes del pueblo de Elorza... hay que volver a la sindéresis y al respeto por los pueblos. Oraremos a Dios por eso.
Lister Monteverde