Vida plena: Estigmas sociales empeoran calidad de vida en niños con TDAH
De acuerdo con la psicopedagoga Ana Figueroa, al ser una condición que afecta las actividades del individuo, este puede provocar que a nivel colectivo haya una desacreditación o un rechazo al niño, adolescente o al adulto que lo tenga
Carabobo.- Muchas veces, cuando el ser humano crece, comienza a tener una necesidad de pertenecer a un grupo. De acuerdo con profesionales de la salud mental, las relaciones sociales conforman uno de los pilares más importantes para el desarrollo personal y emocional en los niños, sin importar la condición.
Según el DSM-5, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una afección del desarrollo neurológico, que repercute en la conducta del individuo. Esta misma afectará el funcionamiento personal, académico y/o laboral; sin embargo, la social no se queda muy por detrás.
De acuerdo con la psicopedagoga Ana Figueroa, al ser una condición que afecta las actividades del individuo, este puede provocar que a nivel colectivo haya una desacreditación o un rechazo al niño, adolescente o al adulto que lo tenga, lo que generaría consecuencias psicológicas adversas.
“Muchas veces la sociedad suele colocar estigmas o prejuicios a estos niños, generando tanto a las madres como al menor de edad malestar e incomodidad al ser juzgados. Creo que es importante tener en cuenta siempre lo que está detrás de cada una de esas conductas que nos parecen diferentes y curiosas”, explicó la profesional a Notitarde.
Figueroa resaltó la importancia de que, como sociedad, practiquemos la tolerancia y empatía para comenzar a tratar estas afecciones como algo natural y cotidiano.
“Es un trastorno neurológico y biológico que se caracteriza por la inatención, hiperactividad y la impulsividad del escolar; no se trata de un niño ‘malcriado’ que ‘necesita unos supuestos golpes’ para arreglarse”, afirmó.
Indicó que, en tal caso de que una persona quiera ayudar a estos niños a mejorar sus relaciones sociales, será recomendable la comprensión y la comunicación positiva dentro del núcleo familiar. Asimismo, deberá ser indispensable establecer límites y reglas claras.
“Hay que entender el poder de nuestras acciones y comentarios porque la autoestima de los niños con TDAH puede verse afectada y podría desencadenar en la adolescencia problemas de salud mental más graves como depresión y ansiedad”, finalizó.