Durante los años 80 y 90, los cinco hermanos de Enedina estaban al frente de la organización criminal que operaba principalmente en Baja California: Sus nombres eran Benjamín, Eduardo, Francisco Javier, Francisco Rafael y Ramón.
Ella había estudiado contabilidad en la universidad y comenzó a asesorar al cártel en sus operaciones de blanqueo de capitales, principalmente a través de una cadena de farmacias y una inmobiliaria, según informa Insight Crime.
Con el pasar del tiempo, la captura o el fallecimiento de sus hermanos, la llevó finalmente a la cúspide del cártel. Se calcula que en la primera década de este siglo, su rol ya había dejado de ser meramente técnico.
Desde entonces, Enedina Arellano Félix ha mantenido un perfil bajo. Si bien se presume que continúa sus operaciones en la frontera, con actividades de tráfico de drogas y lavado de dinero de dinero, sus acciones están lejos de la violencia empleada por sus hermanos en épocas pasadas.
En los últimos tiempos ha operado en la cúpula de la organización junto a su hijo, Fernando Sánchez Arellano, conocido como "El Ingeniero", quien fue arrestado por el Ejército mexicano en 2014, en Tijuana. Sin embargo, en diciembre de 2023, un juez ordenó su liberación y desde entonces se le perdió la pista.
Aunque nunca se ha reportado la detención de 'La Jefa', hace dos décadas que se encuentra en la mira de las autoridades de EE.UU. En 2002, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense la incluyó en una lista de narcotraficantes.