Opinión
Carlo Acutis: El influencer de Dios
Si bien nació en Londres el tres de mayo de 1991, su familia italiana regresó a Italia en septiembre de ese mismo año y se establecieron en Milán
2 de abril de 2025
Opinión.- El próximo 27 de abril será canonizado Carlo Acutis, un joven italiano que falleció a los 15 años y que es conocido como “el influencer de Dios” porque utilizó la tecnología como un medio para propagar la fe, acercar a los jóvenes al corazón misericordioso de Dios y promover la devoción a la Virgen María, como madre amantísima de todos, que nos comprende y cuida con especial esmero.

Si bien nació en Londres el tres de mayo de 1991, su familia italiana regresó a Italia en septiembre de ese mismo año y se establecieron en Milán. Carlo estudió primero con las hermanas Marcelinas y luego en el Liceo León XIII, dirigido por los jesuitas.

A pesar de que sus padres no eran muy religiosos y sólo se acercaban a la iglesia en las grandes festividades o en la celebración de bautizos, primeras comuniones y matrimonios, desde muy temprana edad Carlo mostró una gran sensibilidad espiritual, y en los viajes familiares les pedía a sus padres visitar iglesias y santuarios y oraba en ellos con gran devoción. Era muy devoto de la eucaristía, que consideraba su “autopista al cielo,” y de la Virgen María, a quien luego definió como ”la única mujer en mi vida”.

A los siete años, Carlo manifestó su deseo de recibir la comunión y, desde ese día y hasta su muerte, asistió todos los días a misa y comulgaba. También rezaba el rosario diariamente, participaba en el catecismo para los niños de su parroquia y dedicaba parte de su tiempo libre a visitar a los ancianos. Fue voluntario en los comedores populares , ahorraba dinero para dárselo a los más necesitados y no estaba de acuerdo en que se le diera a los pobres las sobras de la comida de su casa, sino que exigía que se compartiera con ellos los mismos platos que comían ellos. También regalaba su ropa o zapatos cuando veía a alguien descalzo o vistiendo harapos.

Desde muy niño mostró un gran interés por las tecnologías de la información y la comunicación y, como estaba especialmente dotado para la informática, aprendió a programar por su cuenta e ideó y organizó un material audiovisual relacionado con sus creencias religiosas acerca de las apariciones marianas y de los milagros eucarísticos. A los 11 años inició un ambicioso proyecto para documentar todos los milagros eucarísticos reconocidos por la iglesia. Tras dos años de investigación y viajes en los que también participaron sus padres, culminó su proyecto en el que recogió un total de 136 milagros eucarísticos reconocidos por la Iglesia católica, con fotografías y descripciones. La exposición se inició en un sitio web, pero posteriormente se materializó y se ha difundido por los cinco continentes. Por esta razón, se ha pensado en él como posible patrono de internet.​

Era también muy jovial, sociable, echador de broma, aficionado al fútbol y muy querido por sus compañeros y amigos.

Carlo enfermó de una leucemia fulminante cuando tenía 15 años. ​ Aceptó la enfermedad como voluntad de Dios y al entrar al hospital le dijo a su madre: «De aquí ya no salgo. Estoy feliz de morir porque he vivido sin desperdiciar ni un solo minuto haciendo cosas que no le agradan a Dios». Soportó con buen ánimo y gran valor sufrimientos muy fuertes y, cuando la enfermera le preguntaba cómo se sentía con esos dolores, Carlo respondía: «Bien. Hay gente que sufre mucho más que yo”. Y como su madre solía dormirse agotada junto a él, le rogaba a la enfermera que no la despertara, porque estaba muy cansada y se preocuparía mucho más. En el hospital nunca dejó de sonreír ni de preocuparse por los demás.​ Pidió la extremaunción y el 12 de octubre de 2006 falleció en el hospital San Gerardo de Monza, Italia.

Antonio Pérez Esclarín
Sigue la información minuto a minuto en nuestro Telegram Instagram Facebook Twitter ¡La noticia en tus manos!
VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Antonio Pérez Esclarín