En Armonía fetal: La actitud de la gestante
Como era de suponer, los hallazgos de las categorías más extremas, no plantearon sorpresas
Opinión.- Cada vez toma más importancia, cómo la actitud de la gestante incide, en el comportamiento futuro del bebé, que día a día se desarrolla en el vientre materno.
Partiendo de la premisa, que los hijos de las madres que siempre han deseado tener descendencia, han demostrado ser emocional y físicamente mucho más sanos al nacer, el doctor Gerhard Rottmann, de la Universidad de Salzburgo, Austria, quiso ahondar en esta temática, para lo cual clasificó a 141 gestantes en cuatro categorías emocionales, basadas en la actitud que tenían hacia el embarazo.
Como era de suponer, los hallazgos de las categorías más extremas, no plantearon sorpresas. Las mujeres a las que el doctor Rottmann calificó de Madres Ideales (porque las pruebas psicológicas demostraban que deseaban a sus hijos tanto consciente como inconscientemente) tuvieron los embarazos más fáciles, los partos menos problemáticos y sus hijos fueron física y emocionalmente más sanos.
Por el contrario, las mujeres con actitud negativa a embarazarse, a las que llamó Madres Catastróficas, tuvieron los problemas médicos más difíciles durante el embarazo y alumbraron la tasa más elevada de infantes prematuros, de poco peso y emocionalmente perturbados.
Lo significativo del estudio fue, que entre esos dos extremos surgieron dos grupos intermedios, a las que el doctor Rottmann denominó Madres Ambivalentes, ya que estaban exteriormente contentas con su gestación, en la cual sus maridos, amigos y familiares suponían que estas mujeres deseaban ser madres, pero sus bebés intrauterinos sabían que no era así.
Sus sensores habían captado la misma ambivalencia subconsciente presente en los test psicológicos del doctor Rottman. Al nacer, un porcentaje extraordinariamente elevado de estos niños presentaron problemas de conducta y gastrointestinales.
Por otro lado, los niños no nacidos de Madres Indiferentes también parecían estar profundamente confundidos con respecto a los mensajes mixtos que captaban. Sus madres tenían diversas razones para no desear descendencia, habían hecho carrera, tenían problemas económicos, todavía no estaban preparadas para ser madres, no obstante, los test del doctor Rottman demostraba que inconscientemente deseaban el embarazo. El caso es que, en algún nivel, los niños captaron ambos mensajes, que evidentemente los confundieron. Esta investigación, por demás digna de mención, demuestra una vez más, las sutiles distinciones emocionales que es capaz de hacer el bebé intrauterino, que van a contribuir en la estructuración de su personalidad.
Gonzalo Medina Aveledo PhD Ciencias Médicas
Médico Obstetra
Investigador de las emociones maternas
Ig. @armoniafetal