La medida representa una nueva flexibilización, pero no supone un levantamiento general de las restricciones.
La nueva Licencia General 51D autoriza a entidades estadounidenses establecidas a participar en actividades vinculadas con la exportación, venta, compra, almacenamiento, transporte, procesamiento y refinación de minerales de origen venezolano, incluido el oro.
Cabe señalar que las empresas estadounidenses que participen en las operaciones también tendrán que proporcionar información detallada sobre las partes involucradas, la cadena de custodia del mineral, las cantidades comercializadas, los precios y los pagos realizados al Gobierno venezolano.
Más margen para explotar y procesar minerales
La flexibilización se extiende también a los servicios y suministros necesarios para desarrollar actividades mineras dentro de Venezuela.
A través de la Licencia General 54C, Washington autorizó el suministro desde Estados Unidos de bienes, tecnología, software y servicios necesarios para explorar, extraer, procesar, refinar o producir minerales y oro en territorio venezolano.
La licencia contempla actividades como logística, seguros marítimos, mantenimiento y reparación de instalaciones. No obstante, establece prohibiciones sobre pagos en oro, determinadas operaciones de permuta de deuda y transacciones vinculadas con China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba.
Por su parte, la Licencia General 55A permite a las empresas negociar y firmar contratos condicionados para nuevas inversiones en los sectores venezolanos del carbón y los minerales, incluido el oro.
Esto abre la puerta a estudios técnicos, ambientales y legales, así como a la negociación de futuras explotaciones y asociaciones. Sin embargo, cualquier ejecución efectiva de esos proyectos queda condicionada a una autorización adicional de OFAC.