En su participación Peña destacó que, las acciones en contra de más de 250 venezolanos en las cárceles de El Salvador no son un error del sistema, "sino un síntoma", al referir al filósofo italiano, Giorgio Agamben, cuando define esta situación como el "estado de excepción, un mecanismo donde el poder suspende derechos para ciertos grupos, convirtiendo la migración en un delito y al migrante en un homo sacer", es decir, una persona que no tiene ningún tipo de protección jurídica, un individuo podría ser asesinado y su vida no estaría protegida por la ley y su muerte no sería un crimen.
Este hecho lleva a los connacionales a una vida expuesta a la violencia jurídica, dando la expresión más extrema del fascismo, "tratando de generar con seres humanos venezolanos, estigmatizándolos por su propia condición de gentilicio venezolano y reproduciendo las mismas lógicas que en el siglo XX el nazismo reprodujo contra sus adversarios", dijo el viceministro.
Asimismo, resaltó que esa violencia migratoria se materializa en deportaciones masivas, en centros de detención y la normalización de la necropolítica, "donde decidir quién merece vivir o morir en las rutas migratorias es una prerrogativa del perpetrador o del Estado hegemón, quien decide qué hacer con estos infrahumanos tal cual como lo han caracterizado".
Indicó que el gobierno nacional ha puesto a disposición todas las facilidades para brindar atención jurídica necesaria y poder hacer realidad la vuelta a tiempo sano y salvo de todos los venezolanos que están en esta compleja situación.