Asimismo, subrayó que lo ocurrido en la Plaza Mayor de Caracas representó una “declaración de capacidad política”, donde esclavos, indígenas, criollos y mestizos alzaron su voz en nombre de la emancipación y la autodeterminación nacional. “Este histórico evento se constituyó en el germen de la Primera República, y simbolizó el despertar de una identidad nacional”, puntualizó.
En su mensaje, también alertó sobre las amenazas actuales que enfrenta el país, mencionó una “guerra híbrida y multiforme, vestigios del imperialismo reciclado” que busca socavar la unidad y la dignidad del pueblo. Ante ello, reafirmó que la FANB, en perfecta fusión con el pueblo y la policía, mantiene viva la llama del patriotismo. “¡No lo han logrado, ni lo lograrán jamás!”, sentenció.
Por último, Padrino López acentuó que el legado de aquel día continúa encendido “como fuego sagrado” en el corazón de las generaciones presentes y futuras. Reafirmó el papel indeclinable de la FANB en la defensa de los principios de libertad, soberanía, integridad territorial y antiimperialismo. “¡Chávez Vive!… ¡La Patria sigue! ¡Independencia y Patria Socialista!… ¡Viviremos y Venceremos! ¡Leales Siempre… Traidores Nunca!”, concluyó.