Sucesos
Crónica Criminal del Pasado: Los dos secuestros del niño Taurel
El niño secuestrado por primera vez a los 12 años, era nieto de un reconocido empresario judío oriundo de Marruecos
4 de abril de 2025
Sucesos.- El primero de los Taurel que llegó a Venezuela fue León, un judío oriundo de Marruecos que arribó a La Guaira, con catorce años, en 1904. En la ciudad portuaria se empleó primero en una zapatería propiedad de un pariente. Luego se trasladó a Caracas donde fundó unas pequeñas firmas comerciales. Su primer gran proyecto fue en sociedad con otro judío, Abraham Benacerraf, con quien montó una empresa de comercio e importación. Se convirtió en accionista de entidades bancarias y frecuentemente estaba actuando en instituciones benéficas. Llegó a ser director del Banco de Venezuela y de la Electricidad de Caracas. A finales de los 50 fundó una de las tiendas por departamentos más importantes de aquellos tiempos: “Tiendas Vam”. Como es de suponer, hizo una gran fortuna, que heredó su hijo Jacobo Taurel, al morir el fundador en 1964.

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Aquellos años setenta Venezuela sufría la violencia de la extrema izquierda, que como no podía alcanzar el poder con los votos, trataba por medio de la intimidación y el crimen conseguir sus nefastos fines. Secuestros de personas, aviones y buques se veían todos los días, así como extorsiones y asesinatos indiscriminados de todo aquel que de alguna manera pudiera estar vinculado al estado venezolano.

Aquel día de enero de 1970 el niño Leon (como su abuelo), de tan sólo doce años, hijo de Jacobo, iba bien temprano en el transporte escolar al colegio “Moral y Luces” en San Bernardino, cuando de repente, un vehículo violentamente impide el paso al bus. Del automóvil salen dos hombres; uno con una pistola y el otro con una ametralladora. Irrumpen en el autobús, golpean al conductor y se pasean por el pasillo hasta reconocer al hijo del millonario, a quien entre sollozos sacan del bus e introducen rápidamente en el auto y parten con rumbo desconocido.

Apenas unos minutos luego de que se supo del secuestro en la residencia de los Taurel sonó el teléfono:

-Tenemos al niño. Somos las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional. Necesitamos setecientos mil bolívares. No llamen a la policía y todo saldrá bien. Los Taurel, una familia adinerada, rápidamente reunió la fuerte cantidad, que en aquella época era el equivalente a unos ciento treinta y cinco mil dólares.
Una hora después volvió a sonar el teléfono y dejaron las instrucciones para el pago del rescate. El padre del muchacho salió solo. En el punto convenido entregó en un pequeño maletín la cantidad pedida por los criminales.

-Ya le avisaremos, no se preocupe.

Cinco horas después del secuestro un taxi llegó a casa de los Taurel. Allí venía León, sano y salvo. Solamente después de liberado el chico es que se vino a informar a la policía.

El joven León fue sometido a la declaración de rigor de los investigadores. Los secuestradores al tener como víctima a un niño no tomaron en cuenta muchas precauciones. Pero sucede que León era un niño sumamente avispado. Al declarar dio a los pesquisas muchos datos sobre los secuestradores y sobre el sitio de cautiverio. Reconoció que lo habían llevado hasta el Hatillo, donde estaba el lugar en que lo tuvieron y hasta pudo identificar la casa donde estuvo. Todo esto ayudó a la PTJ y la DISIP a solucionar el caso. En las investigaciones se determinó la vinculación de un fiscal del ministerio público con los secuestradores. Este fue el primer secuestro de un niño en los anales de la criminalidad de Venezuela por lo que causó gran conmoción en el seno de la sociedad.

Primero de Marzo de 1971. Los niños se recuperan rápido. León continuaba con su vida normal y no se preocupaba mucho de su seguridad. De repente se repite la pesadilla. Varios hombres armados interceptan el vehículo donde viajaba el muchacho y se lo llevan a empujones.

Esta vez la exigencia de los hampones es mucho mayor: piden cuatro millones de bolívares, unos novecientos mil dólares, una cantidad exhorbitante para la época. Los secuestradores nuevamente se identifican como guerrilleros izquierdistas.

Al presumirse móvil político las investigaciones las llevan conjuntamente la Disip dirigida por el veterano policía Juan Martín Echeverría junto a la PTJ. Después de pagado el rescate es liberado el joven. Se logró determinar que la banda de delincuentes en esta ocasión era de hampa común, una banda liderada por un tal José Alí Matute Rodríguez, que fue capturado junto a sus cómplices. Los cuatro millones del pago del rescate fueron recuperados en su totalidad. Un éxito de la investigación policial.  
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Luis Heraclio Medina C.